Entre los 2 y los 6 años es muy común que los niños desconfíen de las comidas nuevas. Se llama neofobia alimentaria y suele mejorar con exposición repetida y sin presión.
Señales de alerta
- Come menos de 15 o 20 alimentos distintos y la lista se va achicando.
- Rechaza grupos completos de texturas (todo lo que tenga «grumos», por ejemplo).
- Tiene arcadas, se atora o tose con frecuencia al comer.
- Demora mucho en masticar o guarda la comida en la boca.
- Hay preocupación por su peso o crecimiento: consulta también con el pediatra.
Por qué puede pasar
A veces hay dificultades en la masticación o la deglución (área de la fonoaudiología), otras veces una sensibilidad sensorial a texturas y olores (área de la terapia ocupacional) y otras un componente emocional. La evaluación ayuda a encontrar la causa.
Cómo ayudar en la mesa
- Sin presiónOfrecer, no obligar. La pelea hace que la comida sea más difícil.
- Exposición repetidaUn alimento nuevo puede necesitar 10 a 15 ofrecimientos.
- Porción pequeña junto a algo conocidoAsí el plato no asusta.
- Cocinar juntosTocar, oler y preparar acerca al alimento.
- Comer en familiaVer a otros comer lo mismo ayuda.
- Sin pantallas en la mesaComer atento a la comida, no al video.
Preguntas frecuentes
¿Debo esconder verduras en la comida?
Puede ayudar a nutrir, pero conviene también ofrecerlas visibles para que el niño se familiarice con ellas.
¿Sirve premiar con postre?
Usar el postre como premio suele aumentar su valor y bajar el de la comida principal. Mejor no condicionarlo.
Esta guía es orientativa y no reemplaza una evaluación profesional. Cada niño es distinto: si algo te preocupa, consulta.
Especialidad relacionada: Fonoaudiología infantil en Santiago