Psicología infantil en Santiago
Un espacio seguro para que tu hijo entienda lo que siente, y una guía concreta para ustedes como padres. Emociones, conducta y vínculos.

¿Cuándo llevar a un niño al psicólogo?
No hace falta que «algo grave» esté pasando. Consultar a tiempo ayuda a que una dificultad no crezca. Algunas señales:
- Rabietas muy intensas, largas o frecuentes para su edad, o que no disminuyen con el tiempo.
- Miedos o preocupaciones que le impiden dormir, ir al colegio o separarse de los padres.
- Cambios bruscos de ánimo o de conducta sin una causa clara.
- Dificultades para hacer o mantener amigos, o problemas repetidos de conducta en el colegio.
- Situaciones familiares difíciles: separación, duelo, cambio de casa o llegada de un hermano.
- Problemas de sueño, de alimentación o dolores físicos frecuentes asociados a nervios.
¿Dudas sobre si las pataletas de tu hijo son normales? Lee rabietas: qué es normal y cuándo consultar.
Cómo trabajamos
- A través del juegoEs el lenguaje natural de los niños: dibujos, cuentos, juegos de roles.
- Con los padresEntrevistas y orientación parental con herramientas concretas para la casa.
- Con el colegioCuando ayuda, coordinamos pautas con profesores o equipo de convivencia.
- Con objetivos clarosSabes qué estamos trabajando y cómo vamos.
Qué puedes esperar
- Primera entrevista con los padres, sin el niño, para entender la historia y lo que les preocupa.
- Sesiones de evaluación con tu hijo a través del juego y, según la edad, instrumentos estandarizados.
- Devolución y plan: les explicamos lo que observamos y les proponemos objetivos, frecuencia y cómo participarán ustedes.
Si además aparecen dificultades de lenguaje o sensoriales, coordinamos con fonoaudiología o terapia ocupacional.
Si hay una urgencia
Si tu hijo habla de hacerse daño o crees que está en riesgo, no esperes una hora agendada: acude a un servicio de urgencia, llama a Salud Responde (600 360 7777) o a la línea de prevención *4141.
Preguntas frecuentes
¿Las rabietas son normales?
Sí, sobre todo entre los 2 y los 4 años, cuando el niño todavía no tiene palabras ni herramientas para manejar la frustración. Conviene consultar si son muy frecuentes o intensas, si se hace daño o daña a otros, o si no disminuyen después de los 5 años.
¿Qué le digo a mi hijo antes de ir al psicólogo?
Algo simple y verdadero: que va a ir a conversar y jugar con alguien que ayuda a los niños a sentirse mejor cuando algo les cuesta. Evita presentarlo como castigo.
¿Los padres participan?
Sí. Con niños pequeños, gran parte del avance pasa por la casa. Por eso incluimos entrevistas y orientación para los padres como parte del proceso.
¿Cuánto dura un proceso de psicología infantil?
Depende del motivo de consulta. Al terminar la evaluación proponemos objetivos y los revisamos periódicamente con la familia.